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Ahorrar con la economía colaborativa

Ahorrar con la economía colaborativa

Los últimos años, Internet y las nuevas tecnologías han impulsado modelos de consumo alternativo con el objetivo de favorecer la economía doméstica. Además, cuando estalló la crisis económica las necesidades de ahorro agudizaron el ingenio de los consumidores. Todo ello dio lugar a una nueva forma de gestionar las finanzas personales y la manera de consumir bienes y servicios orientada al intercambio. La relación entre quien ofrece un producto y quien tiene una necesidad concreta está cambiando de manera significativa, por lo que ahorrar con la economía colaborativa se está convirtiendo en un gran recurso para muchos.

En este contexto y gracias al desarrollo de la tecnología, están surgiendo en el mercado multitud de proyectos e iniciativas que apuestan por este nuevo paradigma económico. En el día a día se presentan constantemente situaciones en las que, por ejemplo, tenemos que comprar algún producto para usarlo una sola vez. La presión constante por consumir en una época de inestabilidad económica nos ha llevado a decantarnos por opciones más rentables, inmediatas y accesibles, que nos solucionan un problema puntual en un momento concreto. Los consumidores estamos cada vez más familiarizados con este tipo de sistema económico, que nos permite ahorrar dinero aportándonos valor social (ayuda mutua y relaciones sociales). Una revolución que nos crea nuevas formas de emprender, consumir y entender la propiedad como consecuencia de la digitalización, el capitalismo descontrolado y los abusos en los precios, el mal servicio y la pésima regulación.

ahorrar con la economía colaborativa

ahorrar con la economía colaborativa

A partir de la idea de compartir, colaborar y conseguir ahorrar, ha resultado la economía colaborativa; la cual se basa en prestar, alquilar, comprar, intercambiar o vender bienes o servicios en función de unas necesidades específicas, lo que ha cambiado la manera de consumir servicios. Este nuevo concepto ha calado en la sociedad actual y, las empresas que buscan cubrir las necesidades de un nicho de mercado insatisfecho o por descubrir, no han tardado en evolucionar y actualizarse. Cada vez son más los que se suman a la utilización de plataformas digitales que se basan en el consumo colaborativo como medio de ahorro o ingreso extra.

Algunos ejemplos

Algunos de los ejemplos más claros, prácticos y exitosos los encontramos en la nueva forma de viajar compartiendo coche, como BlaBlaCar o Amovens, ofreciendo servicio de chofer mediante Uber, alquilando nuestro vehículo a través de RelayRides… También intercambiando lecciones de idiomas y divirtiéndote con Verbling, Palabea, Duolingo o Italki, vendiendo o comprando artículos que ya no usamos a través de aplicaciones o plataformas web como Wallapop, Etruekko o Chicfy, disfrutando de unas vacaciones en domicilios ajenos con Airbnb, dejando al perro con algún babysitter con DogVacay, consiguiendo financiación para proyectos con plataformas de crowdunding como Kickstarter o Verkami… Todos enfocados a satisfacer unas necesidades concretas dadas por el ritmo de vida actual (falta de tiempo, ingresos limitados, relaciones sociales…) y explicados por la evolución tecnológica.

Ventajas de la economía colaborativa

Los motivos más frecuentes por los que se emplean estas plataformas son: el ahorro, un servicio más adaptado al usuario, mayor información sobre el servicio y sobre quién lo oferta, la oportunidad de conocer personas nuevas y con intereses similares, el desarrollo sostenible por un consumo moderado, una mejor gestión de los recursos y un beneficio medioambiental (la reutilización y los servicios compartidos contribuyen al cuidado y la sostenibilidad del entorno), entre otros. Conseguir una remuneración extra ofreciendo artículos o servicios, o bien satisfaciendo necesidades personales a precios inferiores a los del mercado, puede ayudarnos a mejorar mucho nuestra economía doméstica y sanear nuestras cuentas. También, puedes leer otros posts del blog de Casa de Crédito en los que te damos algunos consejos para mejorar la economía doméstica.

La otra cara de la moneda

Por otro lado, su éxito ha chocado con algunas empresas que las acusan de competencia desleal. Entre el sector de los taxis se ha generado mucho revuelo con Uber, en el inmobiliario y los alojamientos turísticos han protestado por Airbnb… culpan a estas plataformas digitales de desestabilizar la industria y denuncian lo perjudicial que es para el statu quo económico, por lo que reclaman una mayor regulación, más justa y que evite que se engorde la economía sumergida.

 

Aunque parece que es un tema que dará que hablar y generará más de una protesta entre compañías, el éxito de esta nueva forma de consumir revela una sociedad que quiere cambiar la manera en la que vive.