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¿Alquilar o comprar? Esa es la cuestión

¿Alquilar o comprar?

¿Alquilar o comprar? ¿Te surgen dudas porque no tienes clara cuál es la mejor opción? Te explicamos cómo está el sector inmobiliario actualmente para que sepas que es más conveniente para ti y puedas tomar la decisión más rentable.

Durante muchos años, tener una vivienda propia fue un valor refugio y una inversión segura, no se sospechaba que se avecinaba la burbuja inmobiliaria, que arrastró consigo a muchos compradores que perdieron mucho dinero por una mala inversión en el ladrillo. Influidos por una etapa de esplendor económico, pagaron precios desorbitados por inmuebles que perdieron mucho valor.

Teniendo en cuenta todas estas fluctuaciones, ¿cómo no tener miedo a lanzarse? Comprar una vivienda es una transacción trascendental, pudiéndonos cambiar la vida repentinamente. A pesar de que muchos se arruinaron, sigue habiendo mucha gente que mantiene que vivir de alquiler es tirar el dinero, pero entonces, ¿qué hacer? ¿Comprar o alquilar?

Con las bajadas de los tipos de interés y de los precios de las viviendas de los últimos años, comprar vuelve a ser la opción más atractiva. Según Eduard Molet (consultor inmobiliario de entidades financieras españolas y extranjeras, y fundador de Red Expertos Inmobiliarios y del instituto formación inmobiliaria IFEM), un piso medio con una hipoteca de 100 mil euros e interés fijo, representa para el comprador una cuota mensual de entre 350 y 400 euros al mes en una hipoteca a 30 años del 80% del precio de la compra y con todos los gastos incluidos. Alquilar un piso de las mismas características, en cambio, representaría para el inquilino un gasto mensual de unos 500 €. Molet también mantiene que a corto plazo habrá un repunte en el precio de la vivienda, aunque en ningún caso alcanzando los niveles de la época de la burbuja. En grandes ciudades, como Barcelona o Madrid, y zonas de costa se prevé que la subida se dé a un mayor ritmo.

Según palabras de Ricard Vicente, CEO del portal inmobiliario Yaencontre, el mercado inmobiliario se va normalizando, los precios estabilizando, los créditos hipotecarios van siendo más atractivos y los criterios de concesión un poco menos estrictos. Parece que, tras la crisis, hemos ido recuperándonos económicamente y, actualmente, las condiciones para adquirir un inmueble son las más favorables de los últimos años.

Además, un reciente estudio del comparador financiero HelpMyCash.com, también demuestra que comprar una vivienda en España, actualmente, resulta más económico mes a mes que un alquiler. Esto ocurre principalmente por los bajos tipos de interés y el bajo precio de la vivienda. Es difícil que ambos parámetros confluyan en un mismo período, por lo que se ha dado una situación idónea para aquellas personas que busquen invertir en bienes inmobiliarios. Comprar puede generar un ahorro de unos 3.000 € al año frente al alquiler.

Según datos del Ministerio de Fomento respecto al primer trimestre de 2016,  el precio medio del metro cuadrado de la vivienda en España es de 1.492 €. Teniendo en cuenta estos valores, un inmueble de 100 m2 estará en venta por 149.240 €. Sabiendo que los bancos financian como máximo el 80% del valor de compraventa, que el interés medio de las nuevas hipotecas según el Banco de España es del 2,09%, y que el plazo más largo que facilitan la mayoría de los bancos es de 30 años, la cuota de un préstamo hipotecario de estas características rondaría los 450 €. En cambio, según el portal inmobiliario Fotocasa, el precio del m2 del alquiler en España es de 7,13 €, por lo que si alquiláramos un piso similar, tendríamos una cuota mensual de más de 700 €. Estos importes son valores medios aproximados, pues como comentábamos, son susceptibles de variar significativamente en función de la localización. En Madrid y Barcelona los precios se disparan, ya que los inmuebles alcanzan precios medios mayores. La diferencia entre alquiler y compraventa incrementa, por lo que la principal conclusión que podemos extraer es que una cuota hipotecaria es más asequible mes a mes que un alquiler, sobre todo en las grandes ciudades.

A pesar de estas cifras, alquilar se está convirtiendo en una preferencia cada vez más extendida en un país asentado durante años en la cultura de la compraventa de inmuebles, a diferencia de otros países europeos más habituados al arrendamiento, como Alemania, Austria o Suiza. Esta tendencia alcista también se debe al clima de incertidumbre política. Se entiende este cambio de mentalidad por el entorno social y económico actual. Una hipoteca representa una gran responsabilidad que ata al hipotecado durante varias décadas, en cambio, un alquiler brinda mayor libertad, pudiendo deshacerse sin cargas pendientes en caso de surgir, por ejemplo, imprevistos económicos, cambio de planes familiares o laborales, etc. Además, otra complicación que surge al solicitar una hipoteca es que debe ahorrarse aproximadamente el 35% del valor de la compraventa del inmueble, y para alquilar únicamente debemos disponer de lo que se requiera de entrada (habitualmente mensualidad en curso, uno o varios meses de fianza y, en el caso de gestionarse mediante agencia inmobiliaria, su comisión). Cabe destacar también que, a diferencia del alquiler, la firma de la hipoteca exige una vinculación con la entidad bancaria.

Generalmente, los españoles que pueden permitírselo prefieren comprar, aunque para muchos el alquiler todavía es la única alternativa.

¿Alquilar o comprar?

¿Alquilar o comprar?

Conclusión

A pesar de que la cifra respectiva al alquiler sigue creciendo en detrimento de la propiedad, el 2016 ha sido un buen año para la compra de inmuebles gracias a un entorno financiero favorable. Una vivienda es un bien que se revaloriza con el tiempo y que otorga a los propietarios la posibilidad de decorarla y reformarla en función de sus intereses, lo que supondrá un incremento de su valor en el mercado. Aunque se debe ser totalmente consciente del compromiso que supone una hipoteca, pues requiere una permanencia a largo plazo.

Aunque el mercado financiero ofrece una situación actual atractiva para comprar una vivienda a través de una hipoteca, el acceso a la financiación hipotecaria sigue siendo un poco complicada. Tras la crisis económica, la banca ha aumentado los requisitos necesarios para conceder financiación, exigiendo condiciones tales como disponer de un alto nivel de ahorros (aportar aproximadamente el 35% del valor de compraventa de la vivienda, pues financian un 80% del inmueble, por lo que debe tenerse liquidez para abonar los gastos de apertura y el 20% restante), gozar de un puesto de trabajo fijo y con ingresos elevados y no tener deudas pendientes. Si figuramos en algún fichero de morosos como ASNEF o RAI no nos van a permitir firmar una hipoteca.

A pesar de que las entidades bancarias han relajado sus requisitos con el propósito de fidelizar a sus clientes y reactivar el sector, sigue siendo muy complicado acceder a financiación bancaria para una compraventa; en estos casos, Casa de Crédito se plantea como la mejor alternativa para conseguir financiación.

En conclusión, para responder a la pregunta ¿alquilar o comprar? debe hacerse un ejercicio de reflexión, tener en cuenta la situación económica personal y reconocer qué podemos permitirnos y qué no.